El Valencia deja tocado a Ancelotti

El italiano da síntomas claros de desgaste y se juega el puesto en la Champions y en la Copa. No se entiende el penalti de Vini, lo de Endrick ni el banquillo de Asencio.

Casi dos décadas después de su última victoria en el Bernabéu, un buen Valencia dejó a Ancelotti tocado. El italiano cerró la semana encajando ocho goles en casa ante Leganés, Real Sociedad y Valencia. La preocupación va a más en el Club, que espera que Carlo mejore sus propias prestaciones y las del equipo en la Champions, contra el Arsenal. Esta eliminatoria de Copa de Europa y la final de la Copa del Rey contra el Barcelona, el día 26 en Sevilla, van a determinar su futuro en el Real Madrid, con el que tiene contrato vigente hasta junio de 2026.

El Valencia deja tocado a Ancelotti

El italiano da síntomas claros de desgaste y se juega el puesto en la Champions y en la Copa. No se entiende el penalti de Vini, lo de Endrick ni el banquillo de Asencio.

Casi dos décadas después de su última victoria en el Bernabéu, un buen Valencia dejó a Ancelotti tocado. El italiano cerró la semana encajando ocho goles en casa ante Leganés, Real Sociedad y Valencia. La preocupación va a más en el Club, que espera que Carlo mejore sus propias prestaciones y las del equipo en la Champions, contra el Arsenal. Esta eliminatoria de Copa de Europa y la final de la Copa del Rey contra el Barcelona, el día 26 en Sevilla, van a determinar su futuro en el Real Madrid, con el que tiene contrato vigente hasta junio de 2026.

No inquieta sólo que el Madrid lleve cinco derrotas y seis empates en la Liga, sino otros síntomas más peligrosos que apuntan a que el italiano podría estar perdiendo el control del equipo. Ancelotti está fallando en las tres funciones básicas de un partido: las alineaciones, los cambios y las decisiones estratégicas. En cuanto al ‘once’, nadie entendió que Asencio fuera suplente y que Tchouameni jugase otra vez de central, posición en la que deja más sombras que brillos. Tampoco su insistencia en Lucas Vázquez, que ha tenido muchos problemas ante Leão, Nico Williams, Barrenetxea o Raphinha, por poner sólo algunos ejemplos. En lo que se refiere a las sustituciones, suspenso también. Carlo insiste en Camavinga como lateral y pierde la energía que siempre aporta Eduardo en el medio. Pero no es esto lo peor, sino lo que le cuesta sacar a jugadores como Endrick, que está perdiendo la sonrisa. El brasileño ha revolucionado todos los partidos en los que ha jugado y es el máximo goleador del Madrid en la Copa, pero si sale antes del minuto 75 es un milagro.

Fuente: AS