En una reacción contundente ante los comentarios del expresidente estadounidense Donald Trump sobre una posible salida de Estados Unidos de la OTAN, el Kremlin reafirmó su postura de que la Alianza Atlántica representa una “alianza hostil” para Rusia. Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, declaró en su rueda de prensa diaria que la OTAN “nos considera su enemigo y toma acciones hostiles en consecuencia.”
Trump, en entrevistas recientes con The Telegraph y Reuters, sugirió que está considerando seriamente la posibilidad de abandonar la alianza militar occidental tras la guerra en Oriente Medio. “Nunca me emocionó la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel y el presidente ruso, Vladímir Putin, también lo sabe,” comentó Trump, subrayando que aunque “Ucrania no era nuestro problema,… estuvimos ahí.”
Históricamente, Rusia ha vinculado la expansión de la OTAN hacia sus fronteras con la actual guerra en Ucrania, argumentando que los líderes occidentales prometieron en 1997 que no se expandirían hacia el este tras la caída de la Unión Soviética. Además, el Kremlin ha expresado su sorpresa ante el apoyo masivo que Estados Unidos y países europeos han brindado a Ucrania, afirmando que en este conflicto no solo se enfrenta a las tropas ucranianas, sino también a la propia OTAN.
Esta situación y las declaraciones recientes de Trump subrayan la creciente tensión entre Rusia y Occidente, así como las implicaciones geopolíticas de una posible reconfiguración de las alianzas militares.