En una rueda de prensa virtual, Francisco Pichón, Coordinador Residente de la ONU en Cuba, hizo un llamado urgente al Gobierno de Estados Unidos para que considere una «excepción humanitaria» que permita el envío de petróleo y asistencia a la isla. Pichón advirtió que las consecuencias del bloqueo se intensifican cada día, agravando las crisis humanitarias en Cuba.
Durante su intervención, Pichón destacó que la escasez de energía, provocada por la reciente orden ejecutiva del presidente estadounidense Donald Trump que endureció el bloqueo de combustible a Cuba, ha pasado de ser un problema «temporal» a convertirse en una crisis «sistemática». Según el Coordinador, esta situación está afectando gravemente los servicios esenciales, haciendo que la vida cotidiana de los cubanos sea cada vez más frágil.
«Es necesario negociar con EE.UU. una excepción humanitaria para el petróleo. Tengo entendido que se están realizando esfuerzos en ese sentido. Es la única manera de evitar una crisis humanitaria con consecuencias más graves», afirmó Pichón.
Pichón también lamentó que, a pesar de la oposición del Tribunal Supremo de EE.UU. a los aranceles impuestos por Trump, la emergencia nacional sigue vigente, lo que permite la imposición de sanciones adicionales a los países que intenten suministrar petróleo a Cuba. Indicó que, sin un acuerdo con EE.UU., las capacidades de asistencia humanitaria en la isla se verán limitadas.
Además, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha manifestado en días recientes que el bloqueo de EE.UU. no solo infringe la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, sino que también está impulsando el «desmantelamiento» de los sistemas de alimentación, salud y suministro de agua en Cuba.
Pichón concluyó su declaración reiterando la necesidad de esfuerzos diplomáticos para establecer un marco de cooperación que permita aliviar la crisis humanitaria que enfrenta el pueblo cubano.