Estados Unidos ha intensificado su despliegue militar en el Caribe con el objetivo declarado de combatir el narcotráfico, aunque analistas regionales señalan que la estrategia busca aumentar la presión sobre el gobierno del presidente Nicolás Maduro. La operación cuenta con diversos niveles de cooperación de países latinoamericanos, desde apoyo explícito hasta colaboraciones más discretas.
Trinidad y Tobago: aliado estratégico
Según informes de CNN, Trinidad y Tobago ha emergido como el aliado más firme de Washington en la región. La primera ministra Kamla Persad-Bissessar manifestó desde agosto su respaldo a las maniobras estadounidenses, llegando a afirmar que “me alegra que el despliegue naval estadounidense esté teniendo éxito en su misión” y que los narcotraficantes “deberían ser asesinados violentamente”.
La posición de Trinidad y Tobago representa un cambio significativo en su política exterior, tradicionalmente neutral. El gobierno venezolano ha respondido con duras críticas, suspendiendo acuerdos de gas y denunciando lo que califica como una “provocación hostil”.
Guyana y la disputa territorial
Guyana ha expresado abiertamente su respaldo a las operaciones estadounidenses, en el contexto de las tensiones fronterizas con Venezuela por el territorio del Esequibo. En un comunicado oficial, el gobierno guyanés afirmó que “reafirma su apoyo a un enfoque colaborativo e integrado para combatir la delincuencia organizada transnacional”.
La visita del almirante Alvin Holsey, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, a Guyana buscó fortalecer lo que describió como “la larga alianza de defensa” entre ambos países.
Infraestructura regional para operaciones militares
El despliegue estadounidense se apoya en varias ubicaciones estratégicas:
· El Salvador: Se ha observado un avión de ataque AC-130J en la base de Comalapa
· Panamá: Continúa la cooperación bilateral, aunque el presidente José Raúl Mulino negó que esté relacionada con Venezuela
· Puerto Rico: Concentra el mayor operativo con bases clave como Fort Buchanan y la reactivada Estación Naval Roosevelt Roads
Ryan Berg, director del Programa de las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, explicó que operar desde Comalapa “ofrece más opciones y permite vigilar y defender una franja mucho más amplia del océano Pacífico”.
Respaldos políticos en Sudamérica
Fuera del Caribe, varios gobiernos sudamericanos han alineado sus políticas con la estrategia estadounidense. Ecuador y Paraguay han declarado al llamado “Cartel de los Soles” como grupo terrorista, mientras que Argentina lo ha calificado de organización terrorista, citando su presunta participación en narcotráfico y explotación ilegal de recursos.
Las operaciones militares estadounidenses han resultado en más de 80 muertos en ataques a embarcaciones, aunque la Casa Blanca no ha presentado pruebas públicas que respalden sus afirmaciones sobre el transporte de drogas. El gobierno venezolano mantiene su rechazo a lo que describe como una política de agresión imperialista contra su soberanía.
Fuente: EN