En un anuncio realizado durante la reunión del Consejo Nacional de Economía, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó sobre la decisión del gobierno de canalizar las divisas generadas por la venta de petróleo hacia la banca privada. Esta estrategia busca fortalecer el mercado cambiario y apoyar la producción nacional del país.
Rodríguez destacó que estas divisas serán utilizadas “exclusivamente” en sectores estratégicos, como la adquisición de materia prima y bienes de capital, con el objetivo de impulsar la sustitución de importaciones y garantizar la plena capacidad productiva de Venezuela. “Nuestra preocupación es que las divisas sean un impulsor de la economía nacional”, afirmó durante su discurso.
La mandataria también notificó que parte de los ingresos petroleros se destinará a la creación de fondos para mejorar el ingreso de los trabajadores. Esta propuesta, que busca generar un impacto positivo en la economía, fue presentada previamente ante el Parlamento.
A pesar de que el bolívar continúa siendo la moneda oficial, el uso del dólar y otras divisas se ha vuelto común para la fijación de precios, reflejando la creciente dolarización de la economía venezolana. El salario mínimo, que se mantiene en 130 bolívares desde hace casi cuatro años, actualmente equivale a menos de 40 centavos de dólar al cambio oficial, evidenciando la significativa pérdida de poder adquisitivo de la población.
El gobierno ha optado por no realizar ajustes significativos al salario mínimo, aunque ha incrementado los bonos, presentándolos como una estrategia para combatir la “guerra económica”, el bloqueo y las sanciones internacionales, al tiempo que busca evitar la inflación.
Con estas medidas, el gobierno espera generar un cambio favorable en la economía venezolana, fortaleciendo la producción interna y el bienestar de los trabajadores.