Cuba Revive Plan de Supervivencia de los 90 Ante Crisis Energética
El Gobierno de Cuba, liderado por el presidente Miguel Díaz-Canel, ha reconocido la gravedad de la crisis energética que enfrenta el país, tras la interrupción de suministros de petróleo desde Venezuela. En una comparecencia televisiva inusual, Díaz-Canel calificó la situación como “compleja” y advirtió a la población que se avecinan “tiempos difíciles, muy difíciles”.
Con el cierre del flujo de combustible desde Caracas, que en 2025 cubría aproximadamente el 30% de las necesidades energéticas de la isla, Cuba se enfrenta a una posible falta aguda de combustible. Además, el país depende en dos tercios de sus requerimientos energéticos de importaciones, lo que acentúa la crisis.
Las autoridades cubanas han priorizado la generación eléctrica para el desarrollo de actividades económicas esenciales, como el riego agrícola y la operación de “entidades productivas”. Sin embargo, Díaz-Canel no brindó detalles sobre las estrategias concretas que se implementarán para evitar un colapso energético total, limitándose a afirmar que “no renunciaremos a recibir combustible” del exterior.
Consciente de que las medidas del bloqueo petrolero estadounidense tienen serias repercusiones en numerosos sectores, desde la producción agrícola hasta el transporte público y la atención sanitaria, el presidente anunció la implementación de un conjunto de medidas de emergencia. Estas medidas retoman las “indicaciones” dadas por el expresidente Fidel Castro durante el Periodo Especial, una época de crisis aguda tras la desaparición del bloque soviético.
Entre las estrategias a considerar se encuentra la “opción cero”, un plan de supervivencia que contempla el racionamiento extremo, la autosuficiencia alimentaria, el uso de tracción animal y carbón vegetal para la preparación de alimentos, así como el fomento del transporte no motorizado.
La crisis energética en Cuba se ha intensificado desde mediados de 2024 debido a fallas frecuentes en las antiguas centrales termoeléctricas y la falta de divisas para importar combustibles. La reciente operación militar estadounidense en Caracas, que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro, ha dejado a La Habana sin un aliado clave y ha comprometido aún más su suministro energético.
Expertos en energía, incluido Jorge Piñón del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, advierten que sin nuevo abastecimiento de petróleo, Cuba podría enfrentarse a una “grave crisis” para marzo. Hasta la fecha, la isla apenas ha recibido un petrolero proveniente de México con unos 86,000 barriles de crudo.
El Gobierno cubano se enfrenta a desafíos monumentales en su búsqueda de estabilidad energética y económica, mientras se prepara para un futuro incierto.