La circulación vehicular y peatonal en la calle Haticos, ubicada en el municipio Maracaibo, se ha convertido en un desafío diario para sus residentes. El avanzado deterioro de la vialidad, sumado a la presencia de aguas residuales que corren libremente por las calles, ha llevado a la comunidad al límite, generando graves problemas de salud entre sus habitantes.
El sector Los Haticos, que debe su nombre a los antiguos hatos ganaderos y villas construidos a orillas del lago de Maracaibo, se divide en dos áreas: Haticos por Abajo, una zona industrial y comercial actualmente golpeada por la crisis económica del país, y Haticos por Arriba, predominantemente residencial. En esta última, específicamente en la calle “El Carmen” de la parroquia Cristo de Aranza, los vecinos llevan años denunciando el estado crítico de las calles, marcadas por huecos, falta de asfaltado y brotes de aguas negras.
La situación no es mejor en otros sectores como Vista al Lago y Quimura, ubicados en la Avenida Los Haticos. Los residentes han expresado su frustración ante la persistencia de las aguas servidas, que consideran un problema interminable. Estas aguas, de olor nauseabundo, fluyen sin control por las calles, afectando no solo a los hogares, sino también al comercio y la industria local.
Históricamente, Los Haticos fue una zona pujante y emblemática de Maracaibo, siendo uno de los primeros sectores en conectarse con el centro de la ciudad a través de un tranvía que cruzaba el puente El Manglar y la cañada Morillo. Sin embargo, hoy en día, la falta de mantenimiento y servicios básicos ha dejado a la comunidad en el olvido.
Las consecuencias de esta crisis son graves. Los habitantes reportan un aumento en enfermedades respiratorias y de la piel, especialmente en niños, quienes han presentado fiebres y dolores de garganta. El Hospital General del Sur, cercano a la zona, ha atendido numerosos casos relacionados con la exposición a las aguas residuales. Además, la proliferación de zancudos debido a los estancamientos de agua ha agravado la situación.
El problema de las aguas cloacales es de tal magnitud que en algunas áreas afecta más de seis cuadras, convirtiéndose en un foco de insalubridad que impacta a todos por igual, sin distinción entre Haticos por Arriba y Haticos por Abajo. Los residentes exigen soluciones urgentes para recuperar la dignidad y la salud de su comunidad.
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