Cinco Gobiernos Africanos Convocan una Condena Unánime Contra el Ataque de EE.UU. a Venezuela

Los gobiernos de Burkina Faso, Liberia, Mali, Namibia y Sudáfrica han expresado formalmente su “contundente rechazo” y condena al ataque militar realizado por Estados Unidos contra Venezuela, calificándolo de “criminal” y como una “flagrante violación del derecho internacional”.

La información fue difundida por el canciller venezolano, Yván Gil, quien destacó que estas muestras de apoyo evidencian el respaldo internacional con que cuenta el país sudamericano frente a lo que su gobierno denomina una “acción criminal” por parte de Washington.

Entre las manifestaciones de solidaridad, Gil resaltó el mensaje de la ministra de Asuntos Exteriores de Liberia, Sara Beysolow Nyanti, quien transmitió un firme apoyo al pueblo venezolano. De manera significativa, Nyanti aseguró que Liberia, en su calidad de miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, exigirá acciones y condenas ante estos “inauditos e ilegales ataques”.

Esta declaración conjunta de cinco naciones africanas amplía considerablemente el frente diplomático de rechazo a la operación militar estadounidense, demostrando que la condena trasciende las alianzas tradicionales y geográficas. La posición de Liberia, en particular, plantea llevar la discusión y la exigencia de responsabilidades al máximo órgano de seguridad global, el Consejo de Seguridad de la ONU, lo que podría derivar en un debate y una posible resolución condenatoria en dicho foro.

La reacción coordinada de estos gobiernos africanos refuerza la narrativa venezolana de ser víctima de una agresión ilegítima y subraya las fisuras en el orden internacional, donde una acción unilateral de una superpotencia es contestada por un creciente número de estados que reclaman el estricto cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas y el principio de soberanía nacional.

La crisis venezolana, así, se consolida como un punto de confrontación diplomática global, con respuestas que van desde la cautela europea hasta la exigencia inmediata de Rusia y ahora, una condena firme y activa desde el continente africano.

 

Fuente: Medios Nacionales.