El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Lin Jian, manifestó este miércoles la firme oposición de su país a cualquier acción que pueda exacerbar las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, abogando por el diálogo y el respeto a la soberanía nacional.
En respuesta a las recientes declaraciones del gobierno estadounidense sobre operaciones militares en la región, Lin Jian subrayó que China “se opone a cualquier acción que viole los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas o que atente contra la soberanía y la seguridad de otros países”.
El vocero reiteró el rechazo de Beijing a “la injerencia de fuerzas externas en los asuntos internos de Venezuela bajo cualquier pretexto”, en línea con su posición de larga data en materia de política exterior.
“El Gobierno chino trabaja con todas las partes para salvaguardar el estatus de la ‘zona de paz’ de América Latina y el Caribe y evitar una mayor escalada de la situación”, agregó Lin Jian. Este mensaje se produce en un contexto de creciente tensión regional, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara una operación militar en aguas del Caribe y la posibilidad de acciones terrestres en territorio venezolano.
Venezuela ha alertado que el despliegue militar estadounidense supone una amenaza sin precedentes para la estabilidad regional y busca “desestabilizar” al país. El gobierno venezolano denuncia que estas acciones forman parte de un plan para forzar un cambio violento en su liderazgo.
China ha sido un firme defensor del gobierno del presidente Nicolás Maduro y, en las últimas semanas, ha condenado repetidamente lo que describe como una “injerencia” estadounidense en los asuntos internos de Venezuela. La declaración de hoy refuerza el papel de Pekín como actor que busca mediar y promover la estabilidad, enfatizando la necesidad de respetar el derecho internacional y la soberanía de los estados.