Captura de Maduro por EE.UU. abre nuevo frente en campaña electoral colombiana y polariza el debate político

Analistas señalan que el operativo podría beneficiar a la derecha y perjudicar a la izquierda, en medio de tensiones entre Petro y Trump. Candidatos y expertos evalúan el impacto a cinco meses de los comicios.

La intervención militar estadounidense en Venezuela y la captura del expresidente Nicolás Maduro han irrumpido como un factor inesperado en la campaña electoral colombiana, polarizando aún más el escenario político y generando cálculos sobre su impacto en las presidenciales del próximo 31 de mayo. Analistas consultados por EFE advierten que el episodio podría perjudicar a la izquierda y beneficiar a candidatos de derecha, en un contexto de creciente tensión entre el presidente Gustavo Petro y su homólogo estadounidense, Donald Trump.

Según Fabián Cárdenas, profesor de la Pontificia Universidad Javeriana, la detención de Maduro “afecta el equilibrio democrático en Colombia” y envía un mensaje regional sobre la disposición de Trump a actuar “independientemente del derecho internacional”. En su opinión, el hecho polariza aún más el debate interno y podría inclinar a votantes indecisos hacia opciones de derecha, en especial ante las amenazas públicas de Trump contra Petro.

El candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella, segundo en intención de voto y exabogado del empresario Alex Saab —vinculado al gobierno de Maduro—, afirmó que las declaraciones del exmandatario venezolano ante la justicia estadounidense podrían “esclarecer vínculos entre el régimen venezolano, el narcotráfico y la política colombiana”, un argumento que la derecha ha utilizado históricamente para atacar a la izquierda local.

No obstante, el excanciller Julio Londoño Paredes llamó a la prudencia y señaló que, en un ambiente tan dividido, es “complicado” predecir efectos electorales con cinco meses de anticipación. Advirtió, además, que si Trump insiste en sus amenazas contra Colombia, Petro podría capitalizar el rechazo generado y fortalecer su discurso de soberanía.

La tensión entre Petro y Trump escaló esta semana cuando el mandatario colombiano respondió a las advertencias de intervención estadounidense afirmando que “podría volver a tomar las armas” si fuera necesario para defender la soberanía nacional, en referencia a su pasado guerrillero en el M-19. Frente a esto, figuras opositoras como la candidata presidencial del Centro Democrático, Paloma Valencia, rechazaron cualquier injerencia externa y aseguraron que derrotarán a Petro “con votos en las urnas”.

Expertos coinciden en que la crisis venezolana y las fricciones con Washington obligarán a Petro a moderar su retórica antiimperialista para no deteriorar una relación bilateral de dos siglos basada en cooperación comercial, policial y militar. “No se pueden manejar las relaciones internacionales a base de mensajes en X”, afirmó Londoño, mientras Cárdenas subrayó que las palabras de Trump “no son amenazas, son advertencias” respaldadas por acciones concretas.

El fantasma de Venezuela, utilizado en anteriores campañas colombianas para atacar a la izquierda, resurge así en un momento crucial, planteando dilemas de soberanía, seguridad y alineamiento internacional que marcarán los últimos meses de la contienda electoral.

 

Fuente: Agencias