El ex Alto Representante de la UE para Asuntos Exteriores acusa a Bruselas de bailarle el agua a Trump por miedo a que abandone a Ucrania, y advierte que el verdadero objetivo en Venezuela es el control de sus recursos.
El ex Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, criticó este martes la actitud “mansa” del bloque comunitario frente a la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y urgió a Bruselas a abandonar la visión de Washington como su “gran aliado”. En una entrevista con EFE, Borrell afirmó que la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, es una “llamada de atención poderosa” que muchos líderes europeos “no quieren oír”.
Según Borrell, Estados Unidos busca imponer un orden bajo su dirección en áreas de influencia, y seguir confiando en que es un aliado incondicional “es negar la realidad”. El exministro español —quien se encuentra en Chile para impartir una conferencia en la Universidad de Chile— aseguró que varios países europeos prefieren “bailarle el agua” al presidente Donald Trump por temor a que decida “dejar de proteger a Ucrania”, una actitud que calificó de excesivamente sumisa.
El diplomático recordó que, tras la captura de Maduro, la UE emitió un comunicado conjunto (firmado por 26 de los 27 Estados miembros, excepto Hungría) que evitó criticar a Washington y solo pidió “calma y moderación”. En contraste, España —junto a gobiernos latinoamericanos como los de Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay— condenó de manera “contundente” la intervención y cualquier intento de control externo de los recursos venezolanos.
Borrell advirtió que el objetivo final de Trump no es “restaurar la democracia” en Venezuela, sino “apoderarse de sus recursos naturales”, en particular las mayores reservas petroleras del mundo. “Si para eso tiene que aliarse con los restos del régimen chavista o madurista, no tenga ninguna duda de que lo va a hacer”, afirmó.
El exvicepresidente de la Comisión Europea (2019-2024) también alertó sobre un escenario global que se asemeja a una “jungla” regida por “la ley del más fuerte”, y puso como ejemplo hipotético una toma estadounidense de Groenlandia. Ante esto, insistió en que Europa debe “buscar los medios para asegurar su propia defensa” y dejar de ser un “protectorado militar” de Washington, porque “si el protector decide no protegerte, te quedas desnudo”.
Las declaraciones de Borrell reflejan un debate creciente en Europa sobre su autonomía estratégica y su posición frente a las acciones unilaterales de Estados Unidos, en un contexto de crisis venezolana que ha desnudado las fracturas dentro y fuera del continente.