La refinería de Amuay, una de las mayores instalaciones de procesamiento de petróleo en Venezuela, quedó fuera de operación el lunes 9 de febrero debido a un apagón eléctrico que afectó sus instalaciones. Con una capacidad de procesar hasta 645.000 barriles diarios, la planta se vio forzada a detener sus actividades, lo que agrava la situación de la producción de combustible en el país.
Informes de fuentes consultadas por la agencia Reuters revelan que, hasta el martes 10, la refinería, ubicada en la península de Paraguaná, aún no había reanudado sus operaciones habituales, aunque algunos servicios básicos ya habían sido restablecidos. La planta se encuentra en proceso de reactivación de sus instalaciones de procesamiento; no obstante, no se ha especificado una fecha concreta para la normalización de la producción.
Cabe destacar que, antes de este incidente, la refinería ya enfrentaba serias dificultades operativas, procesando solo entre 137.000 y 140.000 barriles diarios, muy por debajo de su capacidad debido a problemas estructurales y falta de mantenimiento, así como a fallas eléctricas recurrentes que afectan la red de refinación de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (Pdvsa).
Los cortes de energía, que se están volviendo cada vez más frecuentes en las instalaciones petroleras venezolanas, han obstaculizado los esfuerzos del país para incrementar su producción de combustible, provocando interrupciones que impactan directamente la disponibilidad de gasolina y diésel en el mercado nacional.