Alza del petróleo y gas genera preocupación por el repunte de la inflación en Europa y España

La reciente escalada en los precios del petróleo y el gas, impulsada por la guerra en Irán, está generando señales de alerta sobre un posible aumento de la inflación en Europa y España. Aunque el suministro energético de la región no depende directamente de los países del Golfo Pérsico, los expertos advierten que el impacto de los precios internacionales será inevitable.

La cotización del gas natural ha superado los 60 dólares y el petróleo ha alcanzado los 80 dólares por barril, lo que está alimentando las tensiones inflacionistas a nivel global. Los analistas señalan que las restricciones geográficas al tráfico marítimo, especialmente en el estrecho de Ormuz, agravan la situación.

El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha declarado que el gobierno se encuentra “encima de los precios” y preparado para tomar medidas si es necesario, similar a las acciones llevadas a cabo tras la invasión de Ucrania para mitigar los efectos económicos sobre los hogares.

Raymond Torres, director de Coyuntura Económica de Funcas, ha indicado que los precios de la gasolina y la electricidad serán los principales indicadores para determinar la intervención gubernamental. Se estima que la inflación en España podría situarse en un 2,4 % de media para 2026, bajo la condición de que el precio del petróleo se mantenga en 65 dólares por barril, aunque esta previsión se eleva al 3 % si los precios alcanzan los 80 dólares.

La duración del conflicto en Irán y su impacto en la capacidad de procesamiento de gas natural serán factores clave en la evolución de la inflación. La OBS Business School también advierte que, aunque España tiene una cesta energética diversificada, el incremento de los precios internacionales es inminente, lo que podría afectar el flujo de ingresos provenientes de los “petrodólares” y el turismo de alto poder adquisitivo.

Por su parte, el analista Javier Cabrera de XTB considera que la actual baja inflación en Europa podría permitir un ligero aumento de precios sin salir del rango aceptable. Sin embargo, Jesús Sáez de Natixis expresa su preocupación de que un aumento en los precios podría llevar al Banco Central Europeo (BCE) a reconsiderar su política monetaria, incluyendo posibles subidas de los tipos de interés.

El economista jefe del BCE, Philip Lane, ha señalado que una caída prolongada del suministro de gas y petróleo podría llevar a un aumento significativo de la inflación y a una reducción de la producción en la Eurozona. No obstante, ha dejado claro que, en este momento, no hay razones suficientes para alterar la política monetaria vigente.

 

 

 

 

Fuente: Agencias