El Departamento de Transporte de EE.UU. (DOT) ha anunciado hoy una medida significativa que requerirá que todos los conductores de camiones y autobuses presenten sus exámenes de licencia de conducción en inglés. Esta acción forma parte de la estrategia de la Casa Blanca para regular la expedición de permisos de manejo de vehículos comerciales y busca reforzar la seguridad en las carreteras estadounidenses.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, subrayó la importancia de la capacidad de los conductores para hablar y leer en inglés, afirmando que “si un conductor no puede hablar ni leer inglés, no obtendrá un buen resultado en el examen, porque todos los exámenes deberán realizarse en inglés”. Esta nueva normativa elimina la posibilidad que ofrecían varios estados, como California, de presentar los exámenes en múltiples idiomas.
Además, Duffy criticó a las escuelas de conducción y a las instituciones que actúan como terceros en la certificación de conductores, destacando que una reciente investigación federal llevó al cierre de más de 550 centros de capacitación debido a incumplimientos de normas de seguridad y a la falta de instructores calificados.
En el marco de esta investigación, se llevaron a cabo más de 1.400 operativos encubiertos en los 50 estados para identificar problemas de seguridad en estas instituciones, las cuales enfrentan acusaciones de posible fraude. Duffy enfatizó que “quienes realizan los exámenes de forma externa participan en la estafa” al no evaluar adecuadamente a los estudiantes de estas escuelas fraudulentas.
El secretario concluyó que el enfoque de estas regulaciones no se centra en el debate migratorio, sino en garantizar la seguridad en las vías. “Todos los estadounidenses quieren que los conductores que se ponen al volante de un camión grande estén bien calificados para manejar esos vehículos”, aseveró.